Antes de mirar modelos conviene fijar cuatro cosas: qué tienes que proteger, cuánto ruido quieres aislar, qué acabado pega con el portal y cuánto puedes gastar. Con eso, la elección se reduce a tres puertas.

1. Mide el hueco antes de mirar modelos

El precio y la viabilidad dependen de la medida del hueco, no solo del modelo. Antes de pedir presupuesto, toma estos cuatro datos:

  • Ancho libre entre jambas
  • Alto libre del suelo al dintel
  • Grosor del tabique o del marco actual
  • Si el suelo es continuo o hay escalón

2. Decide qué nivel de seguridad necesitas

Los tres modelos están clasificados RC3 según UNE-EN 1627:2021, un nivel que cubre la mayoría de intentos de robo en vivienda.

Cuanto más expuesto esté el acceso (planta baja, chalet, puerta visible desde la calle), más peso tienen la cerradura y los refuerzos frente al resto de detalles.

3. Piensa en el ruido, no solo en el golpe

La diferencia entre 35, 38 y 40 dB se nota en el día a día: tráfico, vecinos, ascensor. Si la puerta da a un descansillo tranquilo, 35 dB es suficiente. Si da a la calle, merece la pena subir.

4. Elige el acabado con el portal delante

Antracita y blanco cubren casi todo. Las maderas funcionan mejor en portales clásicos. Los herrajes en bronce, plata, negro o mixto cambian mucho la lectura final de la puerta.

5. Pide el presupuesto con instalación incluida

Un precio sin instalación no se puede comparar con otro que la incluye. Pide que se detallen el ajuste del hueco, la retirada de la puerta antigua y la garantía por escrito.