El grado RC mide cuánto resiste una puerta ante un intento de robo con unas herramientas y un tiempo determinados. Para una vivienda, RC3 es la referencia habitual. Te explicamos por qué y cuándo merece la pena reforzar más.

Qué significa RC2, RC3 y RC4

La norma UNE-EN 1627:2021 clasifica la resistencia al robo. RC2 cubre intentos oportunistas con herramientas manuales básicas. RC3 añade palanca y herramientas más contundentes. RC4 sube el tiempo de ataque y el tamaño de las herramientas.

RC3 cubre la mayoría de viviendas

En un piso con portal y vecinos, RC3 es un nivel sólido: la puerta aguanta el tiempo suficiente para que el intento se abandone.

Es la clasificación de los tres modelos AcoraDoor, verificada en laboratorio Applus+ y con marcado CE.

Cuándo merece la pena reforzar

Si te reconoces en alguno de estos casos, conviene mirar con más cuidado la cerradura y los refuerzos:

  • Planta baja o acceso directo desde la calle
  • Chalet o vivienda aislada
  • Puerta con poca visibilidad desde la calle
  • Vivienda vacía durante largas temporadas

El grado no lo es todo

Una puerta RC3 mal instalada pierde buena parte de su resistencia. El anclaje al muro, el estado del marco y el ajuste del cierre importan tanto como la clasificación.