No hay un precio único. Dos puertas que parecen iguales pueden costar muy distinto según la medida, la cerradura, el acabado y la instalación. Esto es lo que mueve la cifra.
1. La medida y el tipo de hueco
Una medida estándar siempre cuesta menos que una puerta a medida. Un hueco fuera de escuadra, un fijo lateral o una altura no habitual obligan a fabricar piezas específicas.
2. La cerradura
Es la pieza que más cambia el precio dentro de la misma puerta: de un multipunto de cuatro bulones a una cerradura motorizada con app y huella hay un salto real, no un detalle comercial.
3. El acabado
Lacados, maderas, paneles y herrajes en bronce, plata, negro o mixto. Un cambio de acabado puede mover el presupuesto más que cambiar de modelo.
4. Instalación y retirada
Cambiar la hoja y el marco, ajustar el hueco y retirar la puerta antigua forma parte del trabajo. Un presupuesto sin instalación no es comparable con otro que la incluye.
5. Cómo comparar dos presupuestos
Si dos ofertas se parecen en precio, compara estos puntos antes de decidir:
- Modelo y clasificación RC3
- Aislamiento en dB
- Cerradura y cilindro concretos
- Acabado y herrajes incluidos
- Si incluye instalación, retirada y garantía